domingo, 4 de septiembre de 2011

DÍA 3. Acerca de mi poética

Escribo por reiterada, persistente osadía.  Mil motivos y ninguno me han empujado desde hace mucho, mucho tiempo a adentrarme en este universo vedado, prohibido, permitiéndome caminar por senderos que no me pertenecen.  Tal vez me empuje a ello mi incapacidad para aceptar que el mundo, la vida, la existencia sea sólo esto que vemos.  

"Hubo una primera vez.   Seguramente fue una tarde y lo creo sólo porque es esa la parte del día que prefiero.  No sé que hilos me movieron hacia el papel donde deposité, con el temblor de las primeras veces, aquellos precoces versos nacidos de quién sabe qué emoción o qué propósito.  Yo debía tener unos diez años y de su contenido, perdido en mi habitual desorden, únicamente recuerdo la palabra pájaros.  Otros  han surcado mis versos desde entonces: pájaros imposibles, chorro de pájaro, brizna de pájaro, pájaros azules de fuego, pero aquéllos pájaros de ese poema primigenio, vuelan hoy en mi memoria, sin nombre y sin destino.  Tal vez por eso los perdí, para que viajaran libres fuera de mis dominios.  Pájaros y ventanas,  lluvia y tarde, mar y distancia, soledad y ausencia: estas son algunas -las más fieles-, de las parejas semánticas que han acompañado siempre a mi poesía.  Instalados, como estamos ahora, en la tarde de mi primer poema, debo decirles que me veo sentada frente a una ventana.  Afuera llueve y estoy sola. Hasta mí llega el olor del Charco San Ginés, muy cercano a la casa.  No lo veo, lo presiento golpeando la orilla con dulzura, sucio y caótico y sin embargo, bello.  Mis hermanos deben estar dormidos o al cuidado de mi madre en algún otro lugar de la casa porque no los veo.  Este instante es  mío solamente.  La buscada soledad me pertenece.  Mis alas interiores se mueven como las de un pájaro cálido al compás de una música que sólo escucho yo.  El aleteo de esa primera palabra se posa en el papel y entonces, en una suerte de aleación mágica, la música, el aleteo y las palabras se mezclan para explicar lo que no tiene nombre, aquello que sólo podía ser expresado de esa forma.  Sí, perdí aquel poema pero, a cambio, guardo para siempre en mis profundidades el latir de la poesía, hermosa amiga que nunca me abandona."
De  Palabra a palabra

2 comentarios:

  1. Me emociona y maravilla leerte, gracias por escribir.
    Besitos.

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  2. Ars poética: principios, fuente, razón de ser. Sencilla y próxima, asequible, vívida y vivida.

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