miércoles, 19 de octubre de 2011

DÍA 46. HIJA

Por el camino azul que olvidó los almendros,
allí donde camina el agua quieta,  donde nunca es invierno
y las esquinas sueñan,
construimos la casa tras un muro de piedra .
Sin detener el viaje, reposamos las cargas a salvo del olvido.
Yo llevaba, en el lugar más tibio de mis cuevas, a la hija:
la que tú adivinaste al mirar mis océanos.
La forjamos un día con el brío del viento,
sobre un mar galopado por caballos de fuego
y allá, tras aquella muralla infinita,
vimos en ella tus ojos y mi frente
y su inédita luz serpenteando vivaz por los rincones.


©Isabel Expósito Morales

5 comentarios:

  1. Me gusta que "las esquinas sueñen". Me gusta todo el poema, lírica en estado puro, emoción, cariño, belleza.
    Un abrazo, tocaya.

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  2. A mi me gusta "el lugar mas tibio de mis cuevas", me ha recorrido no un escalofrío, algo parecido, leer como has descrito con tanta imaginación el embarazo, precioso Isabel.
    Besitos. Hoy no puedo ir a clase.
    Ah! me gusta mucho este formato, super limpio, se lee y ve de maravilla.

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  3. Isabel precioso poema . Lleno de imágenes, de metáforas, con muchísima intensidad, con muchísima fuerza. Me ha gustado mucho.

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  4. mi inicio! me encanta!

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  5. Bello resumen de recuerdos inolvidables,sintetizados en un amoroso regalo de la vida lleno de vibrantes colores y emociones!!!

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