jueves, 1 de marzo de 2012

DÍA 72. INVENTARIO






Atavíos  del viento,
aplastante certeza de la aurora,
inventario infinito de unicornios
y gemas de cristal sobre la noche.
Hay un añejo rumor entre las piedras,
una sutil presencia de infinitos
y un cordel con memoria atado a todo.
También una proclama
y un libro desgastado de tanta permanencia.
Las huellas de dos hijos que no nos pertenecen,
unas alas  que aún vuelan,
un estado intermedio entre el azul y el verde
y esta isla,
esta isla de caminos sin nombre y de manos abiertas,
de árboles de agua y murmullos de hierba.
Esto es lo que nos queda.
Nada más, nada menos.




de Cuaderno de viaje

7 comentarios:

  1. A esa isla suya le falta el rojo, para gusto de las socialistas como yo!!

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  2. Hola isabel. Ese inventario está más que completo. Nada más y nada menos que construído a lo largo del tiempo. ¿Habrá algo de más valor que esa certeza de la aurora cada mañana?. ¿ Y esas hermosas gemas de cristal en la noche cuando nuestros ojos están más que cansados, tal vez, por el paso de los años?. Nos aferramos a esas certezas y, mientras, seguimos andando por veredas y caminos unas veces llanos, otras, empedrados y todas ñas veces, estos caminos hay que andarlos. Un poema lleno de encanto y ensoñación, de los que nos dejan una frescura en los labios. Un abrazo.

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  3. "Nada menos", Isabel. Un inventario de lujo, que ya quisieran muchos tener en el suyo unicornios, fantasía a raudales para transitar la realidad de forma amable.
    Poseer las auroras, un libro, los perfiles de una isla es, también, todo un tesoro. Enhorabuena por ello.
    En cuanto a los hijos, ya se sabe: vienen y se van, o como tú dices: "no nos pertenecen". También señalaba Khalil Gibran que no son nuestros hijos, sino "hijos de la vida".
    Un abrazo admirado por tus hermosas pertencias.
    Ah, se te olvidó una: la poesía.

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  4. La permanencia del paisaje , del escenario de la vida, sobre todas las cosas. Por él vamos pasando generación tras generación, admirándolo, erosionándolo,
    viviéndolo. Solo él permanece. Por encima de nosotros, de nuestros hijos. Solo al final quedará él. Y un cierto aroma de los que estuvimos allí. Una vez. Muy bonito y muy profundo Isabel. Un abrazo.

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  5. Leo tus poemas, pero ya sabes, espero tus relatos.

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  6. TAMBIÉN YO HE PENSADO Y CREO ESTAR EN LO CIERTO QUE LOS HIJOS VIENEN, PERMANECEN Y SE VAN,PERO NOS NOS PERTENECEN
    ME ENCANTAN TUS POEMAS, SON UN POCO DE TI, DE TU FAMILIA, DE TU ISLA Y DE TODO LO TUYO, QUE NO ES POCO.NI MAS NI MENOS. UN ABRAZO

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  7. Bonito inventario Isabel, leo tus versos y siento los arpegios del viento, las nubes en forma de unicornio y esos murmullos de hierba. "Envidio a los poetas", orfebres de palabras y sentimientos. Me ha gustado.
    Un abrazo.

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