jueves, 2 de agosto de 2012

DÍA 100. 2 DE AGOSTO DE 1990


A el hijo, con infinito amor

...Y una tarde gloriosa de agosto trajo al hijo.
Nos lo puso en las manos, en la piel,
adentro de los sueños, atado al corazón.
Lo quisimos entonces,
para nunca dejar de quererlo después.
Y allí, en medio del océano por donde transcurríamos,
le buscamos un nombre que llevará su música
impregnada en la piel,
que al nombrarlo dijera:
suave y fuerte,
brisa y viento,
roca y agua sobre el atardecer 

7 comentarios:

  1. ese es mi hermanito!!!!!!!!!me acuerdo de cuando er a bebé!!!!!!!!!!!todo gordito, blanquito y medio rubio!!!!!!!!!! precioso! por fuera y más aun por dentro.

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  2. Pues precioso ese hijo al que tanto adoras Isabel, y precioso el comentario de su hermano que lo recuerda con mucho cariño.

    Hace tiempo que no me dejaba caer por tu bitácora y me alegro de hacerlo de nuevo.
    Continuas escribiendo con la claridad y la serenidad que te ofrece todo el amor que llevas dentro.

    Un besazo Isabel,
    desde mis palabras.

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  3. EMOTIVO Y BELLO POEMA IMPREGNADO DEL AMOR DE UNA MADRE A SU HIJO.

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  4. Qué ternura se derrama en tus letras, me alegra que nos hayamos encontrado.
    Besos

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  5. Lo hijos dan muchas alegrías. Yo tengo tres hijos y algunas me da, aunque en este momento no me acuerdo. Vega, es broma. Lo que espero ya es que me den nietos, para leerles mis relatos que sus padres ignoran (jeje)

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  6. Me gusto mucho tu poema sobre todo sta parte

    Lo quisimos entonces,
    para nunca dejar de quererlo después.
    ya tienes un nuevo seguidor.
    ______________________________

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  7. Pero cómo se me había escapado este dulce poema? Tan tierno, tan amoroso, tan entrañable.Así es.Fuerte como esa brisa y ese viento.Me emocionó.Mi abrazo.

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