lunes, 23 de julio de 2018

INÚTIL


A esta hora, inútil es escribir;
errar por esta página,
colgarse en sus abismos sin razón,
Acrílico sobre lienzo Escribir en el aire, José Ramón Vaca
desprenderse del suelo donde crepita
este tumulto de nombres sin presencia.
Inútil parece bordear estas orillas
para buscar los olvidados tempos,
las antiguas cadencias de las sílabas,
la luminosa huella de los significados.
Inútil resulta escribir por sus esquinas
                      y pronunciar de distinta manera la belleza,
                       ahora, cuando nada se queda
                      y todo huye



lunes, 18 de junio de 2018

GRULLA






Grulla de pasos exactos,
vieja amiga que danza
 las horas cinceladas,
 los mismos festines cotidianos.
Una a una las horas.
Uno a uno los pasos.

Grulla que, de un solo tajo,
abre las cortinas del tiempo
para mostrarnos
la desnudez del día,
con arrugas y canas
y un cándido reloj sobre sus patas...
hasta que..., alguna vez,
 se arroje a lo inexacto.



martes, 12 de junio de 2018

LAS TARDES DE LOS MARTES


Las tardes de los martes son mujeres
de historias en la mano y versos en la frente.
Mujeres que deshojan, que amasan, que regalan
su vida entreverada entre palabras:
los hijos que parieron,
la voluntad de no multiplicarse
que algunas albergaron,
aquello que escondieron
en la gaveta oscura del ya nunca será
pero,  también los sueños
que hoy cuelgan como limpias victorias
en hojas de papel.
Mujeres  que tachan con olvido las perdidas batallas
y luchan las ganadas, cada día, persiguiendo a destajo libertad.
Hay mujeres montaña de pilares intactos
y otras que descubren el sol cada mañana
detrás de telarañas o cortinas de nieblas  cerradas bajo llave.
Las hay que traen consigo el saldo de un secreto
y otras sin enigmas que llevarse a la boca.
Las tardes de los martes son mujeres:
todas acariciando miedos,
destruyendo murallas que ellas no levantaron,
huyendo de jarrones y de espejos,
mirando ojos adentro aquel silencio
que estalla en la palabra
—prosa o verso—
de alisios repetidos sin enmiendas.
Las tardes de los martes son mujeres.
Las tardes de mis martes son: ustedes.


miércoles, 30 de mayo de 2018

SI UN DÍA PASEAS POR UN PARQUE LLENO DE LIBROS




 Querida joven amiga de redes invisibles:


     Si un día paseas por un parque lleno de libros, pleno de literatura y vida,  donde esperan por ti las lecturas que te dibujarán la verdad sin subterfugios, o te harán cuestionar la realidad para cambiarla, o te invitarán a luchar por un mundo más igualitario y justo, o hará que te alejes de los viejos clichés de princesas de cuentos, o te alertarán contra  encantadores de serpientes con fórmulas mágicas para ser feliz, detente.  No pases de largo.
   En estos días pudiste hacerlo y no lo hiciste. Haberlo hecho te hubiera permitido ver la existencia en su plano más amplio, menos sesgado, más profundo…porque los buenos libros te enseñan a pensar y el pensamiento construye seres libres. Con ellos aprenderás a percibir el mundo desde distintas perspectivas, te hará ver la vida a través de otras miradas diferentes a las tuyas, lo que te regalará el don de la empatía, o tal vez tan solo te salven de no ser igual, de ser distinta; de no ser una simple marioneta o una muñeca que otros visten y pintan.

    Mientras esperabas por la firma de una famosa de las redes, pudiste haber visitado las cuevas donde, con un simple ábrete sésamo,  hubieras abierto las páginas de La Línea Perpendicular de mi Pecho de Maribel H. Díaz y sólo con dos versos, al azar, te hubieras llevado en la mochila que conformará lo que serás, la fuerza, la valentía que algún día se te exigirá ante las telarañas de la vida.

   Hubieras sido uno más de los Pasajeros del Tiempo de Elena Villamandos y recorrido los pasillos largos e intrincados de mujeres intensas para hacer acopio de savia para la subsistencia.

  Entretanto aguardabas la llegada de una firma venida de lo virtual, hubieras rozado el latido tangible y hondo de unos versos de Pilar Durán, convocándote a Lo Primero y Ciertas Cosas y estoy segura de que la Muchacha del Ajenjo de Cecilia Domínguez Luis te habría invitado a sortear el desarraigo, los cambios, las grietas que vendrán a ti alguna vez aunque ahora parezcan lejanos.

    Y así muchos más títulos y autores en este parque lleno de libros y asideros para la vida, amiga mía...

    Hasta puede que tal vez, después de la anhelada firma de una youtuber, te hubieras llevado a casa, también, aquella lectura envolvente que hiciste mientras esperabas,  y puede que no te llevaras con ella un millón de sonrisas, pero sí la riqueza de detalles sensoriales, con complejidades emocionales y morales, totalmente alejados todos ellos de lo leve y azaroso que nada en la superficie banal de las cosas.

    Así que, si un día paseas por un parque lleno de libros, no pierdas tiempo esperando firmas, primero piérdete en los libros que valen la pena.






miércoles, 14 de marzo de 2018

OLVIDAR



Aunque no entendamos, 
a pesar de la rabia, el odio
y sus fauces enormes


Aunque nos cueste digerir
este sabor del desconcierto
que mezcla el asco y el miedo
con este amargo palpitar
que es no entender,
que es no saber…;

                a pesar de todo y más
                olvidaremos.

Olvidar:
este es el distintivo
que nos nombra 

la cima en la que pervivimos
–ajenos  a lo ajeno–

       donde el pesar no nos embista.

Cerrando puertas al dolor del otro
(sintiéndolo, sí, pero desde muy, muy lejos)
por si entra y nos devora
el monstruo inexplicable de las cosas.

Humanos, simplemente, somos.
Aterrorizados por lo inhumano
que siempre nos acecha.